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La psicología es la ciencia protagonista de este blog, conocela y disfrutala.

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lunes, 11 de junio de 2012

Las emociones, tercera parte


No es necesario que se entienda, la reacción emocional es lo único que importa.
John Coltrane

Ya en entregas pasadas hablamos de las emociones y su importancia en nuestra salud; en esta ocasión quiero retomar la relación que guarda la personalidad y la enfermedad.
                En términos generales y en palabras de Allport (1961), la personalidad es aquella organización dinámica que en la persona va a determinar conductas y pensamientos característicos, desde esta perspectiva, este autor hacia énfasis en rasgos que nos diferenciaban y que eran comunes, pero ¿este tipo de características podrían inclinarnos a desarrollar ciertas enfermedades?
                Esta y más preguntas se hicieron algunos teóricos que les interesó conocer precisamente si existía o no relación y si por supuesto las emociones podrían influir de forma positiva o negativa para que enfermáramos o pudiéramos recuperar la salud.
La personalidad puede desempeñar un papel en la progresión de la enfermedad o en su resultado porque influye sobre la manera en que el individuo aborda los síntomas o la enfermedad de ahí que para entender incluso la aparición de algunas enfermedades crónicas baste con conocer algunas características que podrían ponernos en riesgo, para ello este tipo de características de distinguen como patrones de personalidad y se les denomina con una letra:
·    Patrón de conducta tipo A, este es tiene como características a personas muy competitivas, con una conducta de urgencia o premura para hacer las cosas, es la persona que siempre anda contra reloj y que tiene una gran facilidad para enfadarse, es impaciente, de habla compulsiva y que es demasiado perfeccionista. Este tipo de patrón puede desencadenar a la larga en enfermedades cardiovasculares pues se mantiene al organismo en constante presión hasta desgastarlo.
·    Patrón de conducta tipo B, hace referencia a aquellas personas que son más tranquilas, relajadas, confiadas, con expresión abierta de sus emociones tanto negativas como positivas.
·         Patrón de conducta tipo C, entre las características más sobresalientes son las personas muy cooperativas y que prefieren evitar conflictos, son personas sumamente pasivas y complacientes con los demás y sus deseos poniéndolos incluso sobre los propios, son poco asertivos y muy proclive a hacer sacrificios, hay una fuerte tendencia a inhibir las emociones negativas en especial la ira. Este tipo de personas tienen un riesgo elevado de padecer algún tipo de cáncer pues contienen sus emociones y su vida esta determinada por el deseo de los demás.
·         Patrón de conducta tipo D, este último esta caracterizado por un gran malestar emocional o estrés negativo, llamado también distrés, se experimentan fuertes emociones negativas, pero estas son inhibidas, evitan el contacto social, este tipo de características influye de manera negativa en el pronóstico y resultado de enfermedades cardiovasculares
Como puedes notarlo, nuestras emociones pueden enfermarnos pero también curarnos y por ello en una última entrega de este serial de emociones hablaremos de un concepto de la psicología positiva que es la resiliencia ¿lo has escuchado? 
Fuente: Taylor, S.E. (2007). Psicología de la salud. 6ª. México: Mc Graw Hill

domingo, 20 de mayo de 2012

¡¡¡¡¡De la psicología para el mundo!!!!



¡¡¡DIOS BENDIGA PLENAMENTE A QUIEN ESCRIBIÓ ESTO, YA QUE SÓLO UNA MENTE ILUMINADA PUDO HABERLO HECHO!!! (O SEA, OTRO PSICÓLOGO..!)

1. Los psicólogos... No estudian, subliman.
2. No tienen ocurrencias, tienen Insight.
3. No se equivocan, tienen actos fallidos.
4. No cambian de idea, resignifican.
5. No hacen disparates, despliegan su creatividad.
6. Los Psicólogos no hablan, verbalizan.
7. No conversan, puntualizan.
8. No responden, interpretan.
9. No dicen estupideces, asocian libremente.
10. No se desahogan, hacen catarsis.
11. No hablan por teléfono, se comunican de inconsciente a inconsciente.
12. No son pesados, tienen una ligera compulsión a la repetición.
13. Los Psicólogos no resuelven sus problemas, elaboran sus conflictos.
14. No se enamoran, hacen transferencia.
15. No padecen la crisis, están atravesados por el malestar.
16. Los Psicólogos no cogen... liberan la libido y disfrutan la vida !!!!

NO HAY QUE ENTENDER A LOS PSICÓLOGOS, HAY QUE AMARLOS, BENDECIRLOS Y SOBRE TODO DARLE GRACIAS A LA SELECCIÓN NATURAL POR HABERLOS CREADO (BUENO HAY ALGUNOS QUE NO DEBIESEN DE ESTAR EN EL GREMIO EHHH, ESOS DEBIERON SER ABOGADOS, DOCTORES, INGENIEROS, CONTADORES O MODISTAS)

jueves, 10 de mayo de 2012

El cerebro humano, un circuito en red

El cerebro humano está organizado en una sencilla y lógica estructura de red tridimensional, según afirma un grupo de investigadores estadounidenses en un artículo publicado en Science. Las conexiones del cerebro parecen cruzarse en ángulos rectos, sin diagonales, de forma muy parecida a las calles de una ciudad bien organizada.
Los investigadores usaron un tipo especial de resonancia magnética (Connectom) para examinar el cerebro humano y de cuatro tipos distintos de monos. La nueva tecnología provee diez veces más detalles que los escáneres convencionales. Las conexiones del cerebro aparecen más como cables planos, hojas bidimensionales de fibras neuronales paralelas que se cruzan en ángulos rectos, como la trama de un tejido. Los primates parecen compartir esta estructura neurológica básica ya que la estructura de red es continua y coherente en todas las escalas. Además, el cerebro podría ser tan flexible que se reconectara a sí mismo constantemente, según surgiera la necesidad.
Los autores creen que, durante el desarrollo, el cerebro se organiza en vías perpendiculares con una orientación horizontal, vertical y transversal. Este tipo de organización guiaría a las fibras nerviosas en crecimiento para hallar conexiones adecuadas y también cambiaría según lo demandara la evolución. 

Fuente original: [Science 2012] Wedeen VJ, Rosene DL, Wang R, Dai G, Mortazavi F, Hagmann P, et al. 
Fuente consultada: Revisa de Neurología 

lunes, 30 de abril de 2012

Las emociones, Segunda parte


No somos responsables de las emociones, pero sí de lo que hacemos con las emociones.
Jorge Bucay

Ya más acostumbrados a este 2012, sigamos hablando de las emociones, en la entrega pasada hablamos del significado de la palabra emoción así como de las emociones primarias y secundarias. En esta ocasión vamos a hablar de un tema que ha generado interés recientemente y se denomina inteligencia emocional.
            El revuelo de la inteligencia emocional surge poco después de que Dr. Howard Gardner postulara su teoría de las inteligencias múltiples algo que hasta el momento sigue siendo muy controversial para muchos profesionales de la psicología pues entre otras cosas, Gardner menciona que el ser humano tiene 7 tipos de inteligencia y no solo una como hasta ahora se ha pensado. Entre ellas esta, la inteligencia lingüística relacionada con la capacidad verbal y el lenguaje; la lógica relacionada con el pensamiento abstracto, precisión y organización; la musical relativa a las habilidades musicales; la visual-espacial que tiene que ver con la integración de elementos que son percibidos y ordenados en un espacio determinado; kinestésica que implica todos los movimientos tanto corporales como con los objetos; interpersonal como la capacidad de relacionarnos con otras personas y la intrapersonal que es el conocimiento de uno mismo.
El concepto de inteligencia emocional fue acuñado por dos psicólogos norteamericanos en 1990, el Dr. Peter Salovey y el Dr. John Mayer. En general, este término hace referencia a la capacidad que tiene la persona de sentir, entender, controlar y modificar sus estados emocionales tanto para sí como para los demás, es importante resaltar que la inteligencia emocional no se refiere a tapar o esconder las emociones si no en dirigirlas y equilibrarlas.
Si bien la inteligencia emocional fue acuñada por Salovey y Mayer, no fue si no por Daniel Goleman que fue dada a conocer a más personas en 1995 con su obra “inteligencia emocional” que permite tener una perspectiva totalmente diferente de lo que son las emociones y su importancia para nuestra vida, lo que muchas veces dejamos de lado.
La importancia de conocer nuestras emociones y equilibrarlas tiene mucho que ver con el surgimiento de investigaciones que han relacionado cada vez más los estados emocionales con el comportamiento de las enfermedades comunes que padecemos, por ejemplo un resfriado que por lo regular dura 10 días o menos bien cuidado, puede durar más o complicarse si nos encontramos tristes, estresados o enojados ¿increíble no? Se ha encontrado también que las personas optimistas tienen mejores pronósticos en enfermedades tan complejas como el cáncer, esto es, si tienes una actitud optimista (y por ende emociones “positivas”) podrás sobrellevar mejor esta enfermedad o incluso curarte.
Fuente: Goleman, D. (1995). Inteligencia emocional. New York: Bantam Books

viernes, 16 de marzo de 2012

Las emociones

Primera parte

La habilidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto aprendizaje crucial en la vida diaria.

Daniel Goleman.


Una vez iniciado el 2012, los propósitos realizados comienzan a hacerse evidentes, si uno de tus propósitos fue ser mejor persona, este serial te ayudará a conocer un poco más de ti pues lo dedicaremos a hablar de las emociones.

Emoción proviene de la palabra en latín emotĭo que significa movimiento o impulso, por lo tanto se puede entender que una emoción son el conjunto de reacciones psicofisiológicas que representan la forma en cómo nos adaptamos a los estímulos de nuestro alrededor y de nosotros mismos.

Las emociones son parte importante de nuestra vida pues en ellas se expresa lo que sentimos, alteran la atención que centramos ante alguien o algo y propician que guardemos esos momentos en nuestra memoria, a nivel fisiológicos, estas activan respuestas en nuestros músculos en la entonación de la voz, la actividad del sistema nervioso central y endócrino, las emociones también pueden curarnos o propiciar una enfermedad si no tenemos un conocimiento de estas y su forma de controlarlas.

Una cuestión importante que hay que considerar es que existen emociones primarias y secundarias, las primeras son aquellas emociones que compartimos con los mamíferos superiores y que son acompañadas por claros indicios físicos, por ejemplo, si nos asustamos comenzamos a tener palpitaciones, sudor o sensación de vacío en el estómago, reacciones físicas provocadas por un estado emocional determinado:

1. Cólera como el enojo, mal genio, fastidio, molestia, furia, resentimiento, hostilidad, impaciencia, indignación, ira, irritabilidad y violencia.

2. Alegría como la felicidad, deleite, dicha, diversión, éxtasis, gratificación, orgullo y satisfacción.

3. Miedo como la ansiedad, desconfianza, fobia, nerviosismo, inquietud, terror, preocupación, aprehensión, remordimiento, sospecha y pánico.

4. Tristeza como la aflicción, melancolía, desaliento, desesperanza, pena, duelo, soledad, depresión y nostalgia.

En cuanto a las emociones secundarias, en conjunto con las primarias forman parte de las emociones que podemos encontrar en nuestra vida y que se activan ante situaciones determinadas:

1. Amor como la aceptación, afinidad, amabilidad, caridad, confianza, devoción, dedicación, gentileza.

2. Sorpresa como el asombro, estupefacción, maravilla y shock.

3. Vergüenza como el arrepentimiento, humillación, mortificación, pena, remordimiento, culpa y vergüenza.

4. Aversión como la repulsión, asco, desdén, desprecio, menosprecio y aberración.

En la siguiente entrega hablaremos un poco más de estas emociones, de cómo conocerlas y la relación que se tiene con algo que cada vez escuchamos más que es la inteligencia emocional.


Fuente: Craig, G.J. y Baucum, D. (2009). Desarrollo psicológico. México: Pearson